Hoy os propongo uno de los pasteles más antigüos de EEUU, pastel que ya se preparaba en la Virginia del S. XVIII donde las mejores manzanas eran seleccionadas para él. La verdad es que los pasteles de manzana siempre son una opción segura a la hora de tener invitados, gustan a todos, pero éste tiene algo diferente, el relleno especiado y la masa ligera pero crujiente lo hacen exquisito. Espero que os animéis a probarlo.

Elaboración

  1. Preparamos un molde bajo desmontable de 30 cm. de diámetro.
  2. En un bol amplio depositamos la harina, la mantequilla troceada finamente y la sal, y desmenuzamos con los dedos hasta obtener finos grumos.
  3. Echamos el agua helada sobre la mezcla anterior, mezclando y amasando bien todos los ingredientes con las manos hasta obtener una masa suave. Formamos una bola, la envolvemos en papel film y la dejamos reposar 1 hora, como mínimo, en el frigorífico.
  4. Para preparar el relleno, pelamos, cortamos en cuartos y eliminamos el corazón y las semillas de las manzanas. A continuación troceamos finamente los cuartos de manzana (como véis en las fotos, yo no hice unos trocitos muy finos pues no me gusta que se deshaga demasiado el relleno, pero vosotros podéis hacerlos más delgados si queréis).
  5. Echamos en una fuente la manzana troceada y la rociamos de zumo de limón para que las manzanas no se oscurezcan. Le incorporamos también el azúcar y las diferentes especias, mezclando todo muy bien.
  6. Sacamos la masa de la nevera unos minutos antes de trabajarla. La dividimos en dos partes y, sobre una superficie de trabajo enharinada, formamos dos placas redondas de idéntico tamaño y de más de 23 cm. de diámetro, para poder hacer y sellar el borde, ayudándonos de un rodillo de madera.
  7. Cubrimos la base del molde con una placa de masa y le pinchamos varias veces con un tenedor el fondo.Untamos la masa del borde que sobresale con yema de huevo mezclada con un poco de agua.
  8. Echamos sobre esta primera capa de masa el relleno de manzanas, depositando los copos de mantequilla por encima. Tapamos con la segunda capa de masa, haciéndole unos agujeritos también, más un orificio en el centro, y presionamos suavemente sobre el relleno.
  9. Sellamos las dos masas por el borde haciendo un dibujo ondulado, o el que queráis. Pintamos con huevo batido la superficie y horneamos, en horno precalentado a 190 ºC, durante unos 45 minutos.
  10. Una vez fuera del horno, dejamos enfriar levemente antes de desmoldar. Servimos el pastel tibio.

Ya veréis que pastel tan rico, tan sabroso, ¡es una delicia!. Espero que os guste tanto como a nosotros si os animáis a hacerlo. ¡¡ Hasta pronto !!

Encar