¡ Hola a todos !

Hoy os traigo una tarta que os puede sacar de más de un apuro pues, en media hora (más el tiempo de enfriado), la tenéis lista.  Y, además, en mi opinión, el  mascarpone y el chocolate combinan a la perfección, y la suavidad de la textura final es muy agradable y deliciosa. No se puede pedir más, ¿verdad?

Sólo añadir que yo doblé la cantidad de ingredientes para la tarta (no para la base y la decoración), así que, si la queréis tan alta, la debéis hacer en un molde con menos diámetro.

Elaboración

  1. Preparamos un molde desmontable de 23 cm. de diámetro.
  2. Machacamos las galletas. Para ello las podemos meter en una bolsa de plástico, o entre dos papeles de hornear, y las trituramos con un rodillo.
  3. Calentamos a fuego lento la mantequilla y el chocolate para la base, hasta que se funda. Lo echamos sobre las migas de galleta, que habremos colocado previamente en un cuenco, y lo mezclamos muy bien.
  4. Pasamos la pasta anterior al molde preparado, y formamos la base de la tarta, presionándolo y distribuyéndolo equitativamente. Lo reservamos, por ejemplo en la nevera, para que se vaya enfriando.
  5. Comenzamos a preparar el pastel. Para ello separamos las yemas de las claras y reservamos.
  6. Calentamos al baño maría el chocolate hasta que se funda. Lo apartamos del calor y le agregamos el queso, las yemas de huevo y el brandy o licor que hayamos elegido.
  7. Montamos la nata y la añadimos a la mezcla anterior.
  8. Montamos las claras a punto de nieve agregándoles, poco a poco, el azúcar,  y las incorporamos a la mezcla anterior en varias veces y removiendo con mucha suavidad.
  9. Echamos la masa en el molde preparado y la dejamos reposar en la nevera al menos 3 horas.
  10. Una vez pasado el tiempo de reposo montamos la nata con el azúcar y la decoramos. Espolvoreamos con el cacao y rematamos con los frutos secos chocolateados.

Bueno, pues nada, espero que os lancéis a hacerla, en una situación de apuro o no, … ¡merece la pena probarla!

¡¡ Hasta pronto !!

Encar