¡¡ Muy buenas !!

Hoy os traigo una tarta de mi querida “terriña”. La Tarta de Santiago es considerada , quizá, la principal representante de la repostería gallega a nivel mundial.

Seguro que la habréis probado en más de una ocasión e, incluso, la habréis hecho en casa. La elaboración no presenta demasiada dificultad pero, desde luego, conviene seguir una buena receta para hacerla … La auténtica tarta de Santiago no lleva harina (no es difícil ver alguna receta por ahí con este ingrediente..), tan sólo almendra, azúcar y huevo, y es habitual añadirle algún aromatizante como, ralladura de limón, canela e incluso algún licor como orujo. Por tratarse de una tarta con Indicación Geográfica Protegida podéis consultar cómo se hace en el mismísimo B.O.E.

La primera tarta de Santiago aparece documentada en 1577 durante una visita de D. Pedro de Porto a Compostela, y la primera receta es de Luis Bartolomé de Leybar en el libro “Cuaderno de Confitería” de 1835.

Os cuento ya cómo elaborar una auténtica Tarta de Santiago. El resultado… ¡¡ espectacular !!

 

Elaboración

  1. Preparamos un molde desmontable de 23 cm. de diámetro y lo untamos con mantequilla y lo espolvoreamos con harina. Yo, además, cubrí la base con un círculo de papel sulfurizado.
  2. Lavamos y rallamos el medio limón, intentando no llegar a la parte blanca.
  3. En un bol batimos los huevos con el azúcar hasta que blanqueen.
  4. Por otro lado, mezclamos la almendra, la ralladura de limón y la canela, y le agregamos los huevos batidos. Mezclamos todo con una espátula o un batidor manual, con cuidado, sólo mezclando, sin batir.
  5. Echamos la mezcla en el molde preparado y lo cocemos, en horno precalentado a 170ºC, durante unos 50 minutos aproximadamente, hasta que la veamos doradita y, si la pinchamos con una brocheta, ésta salga limpia.
  6. Una vez fuera del horno, la dejamos enfriar un poco antes de desmoldar. Os recomiendo comprobar que está despegada de los laterales del molde, pasando un cuchillo por ejemplo, antes de desmoldarla; de lo contrario, si aún está caliente, podéis romperla. Dejamos enfriar sobre una rejilla.
  7. Para decorar os dejo este enlace dónde encontraréis una Cruz de la Orden de Santiago que podéis imprimir y recortar. Colocáis la cruz encima de la tarta y espolvoreáis con azúcar glas.

Espero que os haya gustado. Creo que no hay ingredientes más fáciles de encontrar, y con una elaboración tan sencilla, ¡no hay excusa para no hacer esta delicia gallega! ;)

¡¡ Hasta pronto !!

Encar