¡¡ Muy buenas !!

Arrancamos Noviembre con un frío que pela y con esta deliciosa tarta hecha con un licor muy típico en Galicia, la crema de orujo.  El licor le da un toque fantástico, muy rico, y el dulzor del pastel combinado con el punto ácido de las grosellas y el chocolate resulta realmente exquisito. Espero que os animéis a probar la receta porque os lo aseguro, ¡merece la pena!

Os cuento ya cómo la he hecho.

Elaboración

  1. Preparamos un molde desmontable de 18 cm. de diámetro
  2. Comenzamos haciendo la base del pastel. Para ello hacemos migas los bizcochos frotándolos con las manos y los echamos en el molde. A continuación los humedecemos con la crema de orujo y presionamos para que se forme una base consistente y con un grosor adecuado.
  3. Para preparar el pastel comenzamos poniendo la gelatina a remojo en agua fría.
  4. Ponemos al fuego la leche junto con la mitad del azúcar y las yemas de huevo. Cuando empiecen a calentarse añadimos el orujo y la gelatina, y removemos con las varillas hasta que espese un poco. Lo retiramos del fuego para que vaya templándose.
  5. Montamos la nata, que estará bien fría, con el resto del azúcar, y lo agregamos a la crema anterior (aún no se habrá enfriado del todo) y lo mezclamos todo con mucho cuidado para que se mezclen pero la nata no se baje.
  6. Echamos la crema sobre la base de bizcocho y la dejamos en el frigorífico varias horas, si es posible, la noche entera. La podemos dejar decorada con el chocolate ya, así se incrustará en la superficie antes de que cuaje.
  7. Pasadas 3-4 horas, o toda la noche, desmoldamos, terminamos de decorar con las grosellas a nuestro gusto, y dejamos de nuevo en el frigorífico hasta la hora de servir.

Como habéis visto, una receta sencilla, fácil de preparar, y .. ¡ rica, riquísima! Espero que os haya gustado.

¡¡ Hasta pronto !!

Encar