Elaboración:

  1. Precalentamos el horno a 180-190 ºC y engrasamos el molde corona que vayamos a utilizar.
  2. Echamos la mantequilla, la vainilla y el azúcar en un bol y los batimos hasta que la mezcla quede ligera y esponjosa. De uno en uno, añadimos los huevos mientras seguimos batiendo hasta que se incorporen completamente. En último lugar agregamos la harina y la leche, y las mezclamos con el resto utilizando una cuchara de madera.
  3. Repartimos la masa en tres cuencos. Añadimos unas gotas de colorante a una de las tres partes, y removemos con una cuchara para que toda la masa adquiera el color.
  4. En una taza mezclamos el cacao tamizado con la leche extra, y lo incorporamos a la masa del segundo cuenco.
  5. Repartimos cucharadas de las tres masas en el molde corona de tal forma que, al corte, podamos disfrutar, al menos, de dos de los colores.
  6. Metemos al horno el bizcocho durante 1 hora. Una vez fuera, lo dejamos reposar al menos 1 hora antes de desmoldarlo.
  7. Para elaborar la cobertura, ponemos a calentar la nata en un cazo, y la retiramos del fuego una vez empiece a hervir. Añadimos el chocolate troceado y removemos hasta que se deshaga. Por último, añadimos la mantequilla mezclándolo todo hasta conseguir una pasta fina e integrada.
  8. Distribuímos la cobertura de chocolate sobre el bizcocho y adornamos con las cerezas y las perlas al gusto.

Antes de terminar os hago un par de anotaciones. En esta web encontraréis siempre repostería casera, más o menos tradicional, pero siempre elaborada con ingredientes de calidad,  lo más “naturales ” posible, por lo tanto repostería bastante más saludable (y menos calórica) que la repostería industrial. Sin embargo, eso no impide que, en ocasiones concretas como en el caso de esta receta, utilicemos algún aditivo químico que nos ayude a mejorar el aspecto de un postre. En realidad, introducimos colorantes en nuestra alimentación más habitualmente de lo que creemos  (helados, refrescos, gelatinas, algunos panes y carnes, .. ), así que utilizar de forma puntual estos aditivos en nuestros dulces caseros me parece lícito, siempre que no se abuse de ellos.

Por otro lado, debéis tener cuidado al agregar el colorante a la masa ya que, si echamos en exceso, podría tintarla demasiado. Empezaremos, por lo tanto, echando una pequeñísima cantidad y, poco a poco, vamos añadiendo más en función de lo que se necesite.

Espero que os animéis a hacer esta tarta porque, a parte de vistosa, resulta especialmente suave y esponjosa. Ya me lo diréis .. ¡qué aproveche!