El pastel que os propongo hoy es un dulce típico a la hora del café en Escandinavia. Se elabora sin levadura, y externamente se asemeja a un bizcocho, pero su textura es más compacta, más suave y con un sabor a limón extraordinariamente intenso. En mi opinión es sencillamente delicioso, en mi casa ha gustado de una forma especial, es inevitable repetir una vez más.. o dos. Así se prepara.

 

Elaboración

  1. Forramos con papel de hornear un molde de plum cake de 23 cm. de largo.
  2. Calentamos una olla con agua y, en un cuenco, al baño maría con una temperatura del agua no muy alta, batimos los huevos y la yema. Agregamos el azúcar, la sal y la corteza de limón, y seguimos batiendo.
  3. Tamizamos las harinas y las incorporamos a la mezcla de huevos y azúcar, en varias tandas, y sin dejar de batir.
  4. Por otro lado calentamos la mantequilla y la batimos hasta conseguir una masa espumosa. Retiramos la espuma e incorporamos la mantequilla batida a la mezcla de huevos y harinas, removiendo suavemente de abajo arriba hasta que se integren perfectamente.
  5. Volcamos la masa en el molde forrado y lo horneamos, en horno precalentado a 190 ºC, unos 50 minutos.
  6. Tan pronto como la superficie esté un poco dorada (a los 15 minutos, más o menos, de cocción) sacamos el pastel del horno y le realizamos el corte longitudinal que se ve en la foto. Lo volvemos al horno hasta completar los 50 minutos.
  7. Una vez fuera, lo dejamos enfriar unos 15 minutos antes de desmoldarlo para que termine de enfriar.
  8. Antes de servir frío, espolvoreamos la superficie con azúcar glass.

Bueno, ya véis que es un pastel sencillo y fácil de hacer, así que no hay excusa para no probar esta delicia suprema de limón, os aseguro que os encantará. ¡¡ Hasta pronto !!

Encar