Mañana es día de Reyes, y el desayuno obligado en la mayoría de las casas de este país es el Roscón de Reyes, así que creo que llego a tiempo para contaros mi receta. Os la explico paso a paso, tal y como la fuí haciendo.

Elaboración

  1. Comenzamos disolviendo la levadura en la leche tibia. La metemos en la leche y la vamos deshaciendo con los dedos hasta que se disuelva completamente. La dejamos reposar unos 10 minutos.
  2. Tamizamos la harina en un cuenco y, de toda ella, apartamos unos 50 gr. para usar en el amasado que vendrá luego. Le hacemos un hueco en el centro en dónde echaremos la rayadura de los cítricos, el azúcar y  la leche con la levadura. Con la ayuda de una lengüeta de goma empezamos a mezclar la leche con la harina del fondo y alrededores, sin incorporar toda la del cuenco.
  3. Agregamos la mantequilla, el huevo, la esencia de Azahar, el ron y la vainilla en el centro de la mezcla anterior y, de nuevo, mezclamos con la lengüeta incorporando, poco a poco, toda la harina del cuenco. Debemos llegar a un punto en que se haya formado una masa un tanto pegajosa.
  4. Pasamos la bola de masa a la mesa, sobre la que habremos echado una parte de la harina que teníamos reservada, y procedemos a amasar, inpregnando también nuestras manos de harina previamente. Poco a poco, a medida que trabajamos la masa, tenemos que comprobar que se va despegando cada vez más de la superficie de la mesa. Si no es así, podemos agregar algo más de harina pero teniendo en cuenta que, al final del amasado, la masa deberá quedar un poco pegajosa aún (de lo contrario, el roscón quedaría poco esponjoso).
  5. Primer levado. Hacemos una bola con la masa y la dejamos reposar, en un cuenco enharinado, y tapada con un paño o un papel film, hasta que doble su tamaño al menos, unas 2-3 horas, en un lugar cálido. Éste sería el primer levado. En la foto podéis ver cómo quedó al final de esta fase, teniendo en cuenta que la bola inicial era menos de la mitad de la que véis.
  1. Segundo levado. Transcurrido el primer tiempo de reposo largo, echamos la masa sobre la mesa y la trabajamos de nuevo para sacarle el aire. Lo haremos durante 1 minuto aproximadamente. A continuación, formamos una bola,  le hacemos un agujero en el centro y lo vamos ensanchando hasta hacer un roscón fino y bastante grande. Preparamos una bandeja del horno forrada con papel de hornear y colocamos el roscón sobre ella. Como véis en la foto éste es grande, del tamaño del la bandeja. Lo tapamos con otro papel de hornear o un paño y lo dejamos reposar en un lugar cálido entre 1 y 2 horas, o hasta que doble su tamaño.
  1. Precalentamos el horno a 160 ºC. Pintamos con huevo batido la superficie del roscón y lo adornamos con la fruta escarchada y la cerezas. Lo horneamos unos 25 minutos.
  1. Una vez fuera lo dejamos enfriar antes de pasarlo a una bandeja o cortarlo para rellenarlo.