Este pastel lo hice el fin de semana pasado para una merienda que tuvimos en casa (a petición, de nuevo, de Carlos.. ¡no se puede quejar!) y, la verdad, ha sido uno de los pasteles que más éxito ha tenido (si no el que más) de todos los que he hecho hasta el momento. Les encantó el aspecto, y todos coincidimos en que estaba delicioso. Yo también creo que quedó bastante vistoso, ¿qué os parece a vosotros? Bueno, la receta como os podéis imaginar es de Bea que ya sabéis que en estas lindes es la maestra de todos. Os cuento ya cómo lo hice.

Elaboración

  1. La elaboración de los bizcochos la haremos, si es posible, la noche anterior, y los dejaremos envueltos en papel film individualmente en la nevera hasta el día siguiente. Para hacerlos preparamos 3 moldes desmontables de 18 cm. de diámetro, untados con mantequilla y con papel de hornear en la base.
  2. Vamos preparando también el suero de leche casero. Para ello echamos las gotas de limón (una cucharada rasa) en la leche y la reservamos.
  3. Tamizamos y reservamos en un bol la harina, el cacao en polvo, la levadura, el bicarbonato, y la sal.
  4. En un cuenco mezclamos la leche con el limón (que habrá reposado unos 10 minutos), el colorante rojo, el extracto de vainilla, el vinagre y lo reservamos.
  5. En un bol batimos la mantequilla con el azúcar, hasta que haya blanqueado y consigamos una mezcla esponjosa. Añadimos  los huevo uno a uno. No añadiremos el siguiente hasta que el anterior se haya incorporado totalmente. Continuamos batiendo 1 minuto después de cada huevo.
  6. Agregamos a la masa anterior los ingredientes secos que teníamos reservados en tres veces, y los líquidos en dos veces. Comenzando y terminando con los secos.
  7. Dividimos la masa entre los tres moldes que habíamos preparado y alisamos la parte superior de la masa con una espátula.
  8. Horneamos de uno en uno los bizcochos, en horno precalentado a 170 ºC,  unos 25 – 30 minutos o hasta que al insertar un palillo éste salga limpio.
  9. Una vez fuera del horno dejamos enfriar los moldes sobre una rejilla  durante unos 15 minutos. Pasado este tiempo sacaremos los bizcochos de los moldes y los dejaremos enfriar durante al menos 45 minutos. A continuación los envolveremos y dejaremos reposar en la nevera.
  10. Para preparar el frosting batimos la mantequilla con el azúcar glass, la vainilla y el queso hasta que se forme una crema suave y homogénea. La aplicamos entre las capas del bizcocho y en la parte externa. Finalmente decoramos con las fresas y arándanos a nuestro gusto.

Espero que os animéis a hacerlo porque merece la pena, es un pastel delicioso y creo que realmente bonito. ¡¡ Hasta pronto !!

Encar