Las tartas saladas y quiches se pueden hacer con diferentes masas y múltiples rellenos, y son una opción estupenda para una cena fría, un entrante, una comida de verano…

Hace unos meses os proponía este pastel salado,  y hoy os cuento cómo hacer una quiche que, personalmente, me encanta debido a mi debilidad, ya expresada en este blog, por los quesos.  Gracias a la combinación de sabores que aportan, al toque de las avellanas ( un gran descubrimiento ) y a la jugosidad de los espárragos y la cebolla, resulta una quiche deliciosa e ideal para una cena veraniega, ¿os animáis a prepararla?

Elaboración

  1. Dejamos descongelar la masa brisa y forramos con ella un molde rectangualar de 30 x 20 cm., o redondo de 24 cm. de diámetro.
  2. Precalentamos el horno a 180 ºC. Pinchamos la base de masa, la tapamos con papel de aluminio, la cubrimos con judías secas y la horneamos durante unos 15 minutos.
  3. Hervimos los espárragos 2-3 minutos, los escurrimos y los cortamos en trozos (nos saltaremos este paso si los usamos envasados).
  4. Troceamos las cebollas finamente y las pochamos en una sartén con un poco de aceite, a fuego lento, hasta que estén tiernas y doradas. Echamos los espárragos y las avellanas, y mezclamos.
  5. Volcamos la mezcla anterior en la masa horneada repartiéndola homongéneamente.
  6. Partimos en rodajas el queso de cabra y reservamos 6 u 8. El resto lo troceamos y lo batimos junto con los huevos, la nata y el queso crema hasta obtener una mezcla homogénea. Agregamos el queso parmesano y removemos para que se mezcle. Salpimentamos al gusto y cubrimos la tarta con la mezcla. Colocamos por encima las rodajas de queso de cabra reservadas.
  7. Horneamos la quiche, en horno precalentado a 180 ºC, durante 15- 20 minutos, o hasta que el relleno empiece a cuajar.
  8. Una vez fuera podemos servir el pastel caliente o frío.

Espero que os haya gustado. Después de este inciso salado, nos vemos en breve con receta dulce.. ¡¡ Hasta pronto !!

Encar