El otro día, como os comentaba en nuestra página de Facebook, había encontrado unas uvas buenímas, y no tenía muy claro qué hacer con ellas…. este delicioso pastel fue la solución. Personalmente me encanta su aspecto campestre, casero, otoñal … ¿no os parece precioso? En realidad se trata de un pastel típico de la zona de la Toscana, que se suele hacer durante la época de la vendimia, ¡y no puede estar más rico! Como vereis en la receta, la masa no es dulce, sino que se asemeja más a un pan blando y suave que, combinado con el dulzor de las uvas resulta…. mmm … ¡un contraste espléndido! A nosotros nos encantó, fue toda una novedad después de una época de otro tipo de dulces, cremas, bizcochos, .. todo un descubrimiento con un gusto increible, una verdadera delicia. Os cuento la receta  …

Elaboración

  1. Tamizamos la harina en un bol y formamos un hueco en el centro. Depositamos en él la levadura desmenuzada, la disolvemos con la mitad del agua tibia, mezclándola al mismo tiempo con un poco de harina. Cubrimos con un poco más de harina.
  2. Tapamos el bol con un paño y lo colocamos en un lugar cálido y resguardado de corrientes de aire. Lo dejamos reposar hasta que veamos que la masa se agrieta.
  3. Lavamos las uvas y las escurrimos. Las bañamos con la mantequilla líquida, las espolvoreamos con el azúcar de manera que todas queden bien rebozadas, y las dejamos reservadas.
  4. Seguimos preparando la masa. Para ello le añadimos el aceite, la sal y el agua restante. Con una cuchara de madera incorporamos la harina de abajo arriba, y pasamos a amasar hasta que la pasta se desprenda fácilmente de la pared del bol.
  5. Dividimos la masa en dos, y extendemos las dos partes con un rodillo hasta conseguir dos placas similares en forma y muy finas.
  6. Forramos una bandeja de hornear con papel sulfurizado y colocamos sobre ella una una de las masas. Distribuimos uniformemente la mitad de las uvas por encima y la cubrimos con la segunda masa de forma que “encerremos” a todas las uvas, sellando los bordes de las dos masas.
  7. Con un palillo pinchamos la capa de masa superior, y le colocamos por encima el resto de las uvas, igualmente de forma uniforme, cubriendo toda la superficie.
  8. Cubrimos el pastel con un paño y lo dejamos fermentar durante 1 hora.
  9. Pasado el tiempo de reposo, horneamos el pastel durante 35-40 minutos en el horno precalentado a 200 ºC. Lo dejamos enfriar y, ¡¡a disfrutarlo!!

Como habéis visto, no es muy complicada la elaboración, en dos horas y media, más o menos, ¡tenemos lista esta delicia! Os animo a probarlo, ahora que tenemos unas fantásticas uvas en el mercado, porque os sorprenderá. Espero que os haya gustado, ¡hasta pronto!

Encar