Parece que el cuerpo, la mente … y el blog, están empezando a pedir unos días de vacaciones, de descanso, de desconexión.. así que ¡habrá que dárselos! Es bueno parar para retomar las cosas con fuerza y la mente despejada, es saludable, así que en breve cerraremos el horno unas semanas, ya os contaré. Por otro lado, estoy teniendo un mes de julio movido en cuanto a obligaciones personales así que, de nuevo, no estoy pudiendo publicar todo lo que querría .. En fin, vendrán épocas más tranquilas y, por el momento, vamos con una nueva receta, y alguna más caerá antes del descanso estival, espero..

Hoy os propongo un pastel que, como ocurre muchas veces, estará más rico si os lo tomáis al día siguiente de prepararlo. Será entonces cuando se haya impregnado a la perfección del aroma y el sabor de la naranja, y podréis disfrutar de un pastel esponjoso y realmente delicioso. Os cuento ya cómo prepararlo.

Elaboración

  1. Comenzamos elaborando la masa batida del pastel. Para ello batimos las yemas con la mitad del azúcar, la corteza de naranja rallada y la sal, hasta obtener una masa espumosa.
  2. Montamos las claras añadiendo, poco a poco, el azúcar restante, hasta alcanzar el punto de nieve.
  3. Incorporamos las claras montadas a la masa de yemas y mezclamos con suavidad.
  4. Añadimos también a la masa de yemas las migas de bizcocho , la harina, las almendras y la mantequilla, removiendolo todo de abajo arriba.
  5. Untamos con mantequilla el molde que vayamos a usar. Yo utilicé uno semicilíndrico de 30 cm., pero si no tenéis uno así, podéis utilizar el de plum cake de toda la vida, por ejemplo, o cualquiera que tengáis alargado, pues la forma final quedará más bonita.
  6. Echamos la masa del pastel en el horno y lo cocemos, en horno precalentado a 190 ºC, durante unos 40-45 minutos.
  7. Una vez fuera del horno, lo dejamos enfriar un poco antes de desmoldarlo y dejarlo reposar sobre una rejilla hasta que se enfríe completamente.
  8. Pasamos a elaborar el baño de naranja para emborrachar el pastel. Para ello echamos en una cacerola la corteza de naranja rallada junto con el azúcar y el zumo de naranja, removemos y lo dejamos a fuego medio hasta que el jarabe reduzca hasta 1/3 de su volumen inicial. Una vez fuera del fuego lo dejamos enfriar antes de añadirle el licor de naranja.
  9. Con la ayuda de un pincel untamos todo el pastel con el baño de naranja dejando que se impregne bien.
  10. Para elaborar la cobertura comenzamos haciendo un glaseado. Para ello echamos azúcar glas (4-6 cdas.) en una taza y le vamos agregando licor de naranja (o zumo de naranja), muy poco a poco, mientras removemos con una cucharilla para formar la pasta con la que cubriremos el pastel. (El grosor del glaseado lo podéis hacer mayor o menor en función de cómo os guste.. Como véis, el mío no es muy grueso).  Finalmente aplicamos el glaseado y, encima, colocamos la corteza de naranja decorando a nuestro gusto.

Ya véis que fácil es preparar una merienda o desayuno lleno de sabor, jugoso y con un puntito de licor (lo podríais omitir tamién, por supuesto..). Espero que os haya gustado.. ¡¡ Hasta pronto !!

Encar