Hace 1 año, un día como hoy 16 de enero, nacía mi hijo pequeño, Pablo. Fué un bebé sano y hermoso que pesó 4,900 kg (sí, sí .. habéis leído bien, jajaja) y que, a día de hoy, es un niño lleno de salud y alegría que forma un tandem perfecto con su hermano Mario en cuanto a travesuras, complicidad y alegría para sus padres. El sábado pasado le hicimos su fiesta de cumpleaños, y este fue uno de los pasteles que, con todo mi cariño, le preparé. Espero que os guste.

Elaboración

  1. Comenzamos preparando los bizcochos. Esta vez, en lugar de hacer uno alto y cortarlo, como en otras ocasiones, hice 3. Para ellos usé tres moldes de 23 cm. huntados con mantequilla. Empezamos por fundir el chocolate al baño maría.
  2. Tamizamos la harina y la mezclamos con la sal y el bicarbonato.
  3. En un bol batimos la mantequilla y, poco a poco, le vamos agregando los dos tipos de azúcar, mientras seguimos batiendo, hasta conseguir una mezcla homogénea y esponjosa.
  4. Agregamos los huevos, uno a uno, mientras batimos constantemente. No agregamos el siguiente hasta que el anterior esté totalmente disuelto en la mezcla.
  5. Añadimos la vainilla y batimos y, a continuación, agregamos el chocolate fundido y batimos de nuevo hasta que se haya mezclado perfectamente con la masa.
  6. Echamos los yogures y, poco a poco, la mezcla de harina, bicarbonato y sal, mientras batimos constantemente.
  7. Repartimos la masa en los 3 moldes y vamos horneando los bizcochos, uno a uno, en horno precalentado a 180 ºC durante unos 30 minutos. Una vez fuera, dejamos enfriar y desmoldamos. Yo hice los bizcochos el día anterior, y los dejé reposando toda la noche envueltos en papel film en la nevera (o en un lugar frío).
  8. Preparamos un almíbar hirviendo a fuego lento el vaso de agua con el de azúcar durante unos 13-15 minutos. Lo reservamos mientras se enfría para poder usarlo.
  9. Pasamos a hacer el relleno. Para ello montamos la nata con unas barillas. Cuando empiece a endurecerse vamos agregándole, poco a poco, el azúcar glass, mientras seguimos batiendo. La montaremos hasta que forme picos.
  10. Preparamos la cobertura. Para ello calentamos, hasta llevar a ebullición, 300 ml de nata. Después la vertemos sobre el chocolate, que habremos troceado previamente. Pasados un par de minutos mezclamos hasta que se forme una pasta densa y lisa, y dejamos templar. Por otro lado, montamos la nata restante y la incorporamos, con mucho cuidado, a la pasta de chocolate.
  11. Montamos el pastel. Par ello vamos colocando los bizcochos, humedeciéndolos con el almíbar y cubriéndolos con una capa de nata. Así el primero y el segundo, y “cerramos” con el tercero sólo humedecido con almíbar. A continuación aplicamos la cobertura de chocolate, alisándola con una espátula una vez esté todo el pastel cubierto. Finalmente, adornamos la superficie con una manga pastelera, utilizando la cobertura sobrante, y espolvoreamos con el cacao en polvo. ¡¡ El pastel está listo !! Dejamos en la nevera unas horas para que coja consistencia.

Al menos una hora antes de pasar a degustar el pastel, lo sacaremos del frigorífico para que el chocolate de la cobertura se reblandezca un poco… ¡¡ y a disfrutar !! Espero que os haya gustado. En breve os cuento la receta del otro pastel que hice para el cumpleaños de mi peque, y que tuvo un éxito rotundo. ¡¡ Hasta pronto !!

Encar