¡¡ Muy buenas !!

Hoy es un día muuuuuuy especial para toda la familia porque celebramos el segundo cumpleaños de mi hijo pequeño…. ¡¡ Muchas felicidades, Pablo !!

Teniendo en cuenta que caía en miércoles, nos reunimos el fin de semana pasado, familia y amigos, para hacerle una fiesta como él se merece y, teniendo en cuenta que empezó a las 18 h y acabó a las 23 h, puedo sospechar que todos nos lo pasamos muy bien. Especialmente el cumpleañero, claro, que no podía estar más ilusionado abriendo regalos, comiendo chuches, y correteando y jugando por toda la sala.

Hoy os traigo uno de los pasteles que le preparé y que, así de claro os lo digo, fue un éxito total y no quedaron ni las migas. Aunque la foto del corte es más bien regular (la hice en medio de la fiesta con poca luz ya y a toda prisa), creo que se aprecia la buena pinta del bizcocho borracho, esponjoso y cubierto por una crema absolutamente deliciosa. La cobertura de vainilla y el complemento de las chuches le daban un acabado muy pero que muy rico y, en mi opinión, acertado para una fiesta infantil. Bueno, eso es al menos lo que yo pienso, aunque, en cualquier caso, lo mejor es que os lancéis a hacerlo un día y lo comprobéis ;)

Elaboración

Bizcochos:

  1. Preparamos dos moldes de 18 cm., los untamos con aceite o mantequilla y los forramos con papel de hornear.
  2. Hacemos el buttermilk. Agregamos media cucharada de limón o vinagre blanco a 125 ml. de leche desnatada o semidesnatada y dejamos reposar, a temperatura ambiente, unos 10 minutos.
  3. Tamizamos la harina, la levadura, el bicarbonato y la sal, y reservamos.
  4. Mezclamos el zumo de limón, el buttermilk (lo removemos antes de usar) y la vainilla.
  5. Para comenzar a hacer los bizcochos mezclamos, en primer lugar, la ralladura de los limones con el azúcar y frotamos con los dedos para que se impregne bien el aroma.
  6. Añadimos la mantequilla, a temperatura ambiente y troceada, a la mezcla de limón anterior, y batimos con la batidora eléctrica, al menos durante 5 minutos.
  7. Cuando se haya formado una masa cremosa en el paso anterior, le agregamos los huevos, uno a uno, mientras  batimos constantemente.
  8. Añadimos ahora la mezcla de harina y la de buttermilk  de forma alternativa, comenzando por la harina (1/3 de la misma) y terminando con la harina. La mezcla de buttermilk, por lo tanto, en dos veces. Seguimos batiendo en todo momento.
  9. Repartimos la masa en los dos moldes preparados, de forma equitativa, y horneamos, de uno en uno,  en horno precalentado a 175ºC, durante unos 35-40 minutos (dependerá del horno). Antes de sacarlo hacemos la prueba del palito, comprobando que salga seco y limpio.
  10. Una vez fuera del horno, tras unos minutos de reposo, delmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.

Almíbar, relleno (Lemond curd) y cobertura:

  1. Para elaborar el almíbar, ponemos al fuego el agua, el zumo de limón y el azúcar, llevarlo a ebullición y después dejarlo a fuego medio durante unos 10 minutos. Dejamos enfriar antes de usar.
  2. Para elaborar la crema de limón para el relleno, rallamos muy fino y exprimimos los limones. Ponemos en un cazo, a fuego medio, la ralladura de limón, el zumo de limón, el agua, el azúcar, los huevos y la maizena, removiendo constantemente. Cuando haya espesado, retiramos del fuego y dejamos enfriar.
  3. Para elaborar la cobertura, mezclamos en un bol el queso, el yogurt, la esencia de vainilla y batimos con la batidora. Vamos añadiendo poco a poco el azúcar mientras seguimos batiendo en todo momento hasta conseguir una cobertura cremosa. Reservamos en la nevera.

Montaje del pastel:

  1. Cortamos los bizcochos por la mitad y colocamos la primera mitad sobre la fuente, forrada, en la que vamos a presentar el pastel. Aplicamos, con la ayuda de un pincel, un poco del almíbar preparado y, a continuación, una capa generosa de lemond curd. Repatimos el proceso hasta colocar la última capa de bizcocho, que humedeceremos también con el almíbar.
  2. Con la ayuda de un cuchillo largo o una pala de repostería, aplicamos y extendemos la cobertura de queso, alisando la superficie finalmente. Adornamos con chuches a nuestro gusto.

Espero que os haya gustado el pastel. Os aseguro que lo volveré a repetir, es una auténtica delicia. Y bueno, sólo añadir, Pablo, mi gran pequeñín, qué cumplas muchos maaaaaasss… :)

¡¡ Hasta pronto !!

Encar