El sábado pasado cumplí 36 años, y lo celebré con este pastel rodeada de familia y amigos. No soy de las personas a las que agobia cumplir años, me parece una pérdida de tiempo esa actitud. Prefiero ser muy consciente de la edad que tengo, y todo lo que ello conlleva (responsabilidades, madurez, arrugas,..). Así que los cumpleaños me sirven para ser consciente, un poquito más si cabe, de lo afortunada que soy en la vida por tener salud, trabajo, y una familia y amigos que me quieren tal y como soy. Bueno, y también para hacer pasteles como este y disfrutarlos con los míos, y luego compartirlos con vosotros. Y como me encantan los dulces de café y, como ya he dicho en otras ocasiones, el chocolate me apasiona, estos sabores y no otros tenían que ser los protagonitas de mi pastel, ¿no os parece? Pues aquí os dejo la receta.

Elaboración

  1. Como habéis visto los ingredientes del bizcocho y la crema os los doy “por capas” por así decirlo, así si queréis hacer el pastel menos alto os facilito las cuentas. En cuanto al frosting o cobertura de chocolate, y al almíbar, sí os doy el total para cubrir tres capas de bizcocho, así que deberíais dividirlo o dejarlo así en caso de que le queráis meter relleno de chocolate también.
  2. Comenzamos preparando los bizcochos. Para ello untamos con mantequilla tres moldes de 23 cm y los reservamos. En un bol batimos con las varillas los huevos y el azúcar hasta que la mezcla blanquee y espese. Agregamos el café disuelto y seguimos batiendo. Tamizamos la harina y la añadimos a la mezcla anterior ayudándonos de una chuchara de madera. Removemos bien hasta que se integre. Agregamos el cacao y removemos de nuevo. Echamos la mezcla en uno de los moldes y la horneamos, en horno precalentado a 170 ºC, unos 25 minutos. Una vez fuera del horno, lo dejamos enfriar unos minutos, y después lo desmoldamos para que termine de enfriar. Es mejor hacer los bizcochos la noche anterior, el reposo le vendrá bien para asentar el sabor y la textura.
  3. Hacemos el almíbar. Para ello hervimos el agua con el azúcar duranto unos 15 minutos, a fuego medio, a partir del momento en que entre en ebullición. Lo retiramos del fuego y, una vez frío, le añadimos el licor. Lo reservamos.
  4. Para hacer la crema de café, calentamos la leche con la media vaina de vainilla muy lentamente hasta casi alcanzar el punto de ebullición. En ese momento la retiramos del fuego. Por otro lado batimos las yemas con el azúcar hasta que la mezcla blanquee, agregándole, a continuación, la harina y la maicena. Retiramos la vainilla de la leche y la mezclamos, poco a poco, con la preparación de yemas. Lo echamos todo de nuevo en el cazo y la calentamos, a fuego medio y sin dejar de remover, hasta que la crema espese. A continuación, la retiramos del fuego y le añadimos el licor, removiendo de nuevo para que se integre, y la dejamos enfriar.
  5. Montamos el pastel. Colocamos una capa de bizcocho (ya frío y tras unas cuantas horas de reposo), la emborrachamos con el almíbar y, sobre ella, aplipamos una capa de crema (antes de emplearla la batiremos un poco más para que quede lisa). Y así, repetimos el proceso hasta la colocación de la última capa de bizcocho borracha.
  6. Hacemos la cobertura. Para ello derretimos al baño maría los dos tipos de chocolate. A continuación, los retiramos del calor y les agregamos la nata, removiendo enérgicamente hasta que se forme una crema suave y espesa. La aplicamos sobre la tarta inmediatamente, haciendo las olas conforme vayamos cubriendo. A medida que el chocolate se vaya enfriando es más difícil de trabajar y la textura no quedará igual de lisa a la vista, así que tendremos que darnos prisa en esta parte.
  7. Dejamos reposar el pastel varias horas en la nevera, pero teniendo en cuenta que debemos sacarlo de la misma, al menos, una hora antes de consumirlo para que el frosting de chocolate se reblandezca un poco.

Espero que os haya gustado mi pastel de cumpleaños. A mi me encantó, personalmente creo que fue uno de los más ricos que hice últimamente. La combinación del café, el licor y en chocolate es exquisita. Os animo a hacerlo.. ¡¡ hasta pronto !!

Encar