Hoy os traigo un pan perfecto para lo siguiente: cortar rebanada, untar, comer… cortar rebanada, untar, comer … y así repetir el proceso hasta que, sin darnos cuenta, el pan desaparezca. Os pasará, creedme que si lo hacéis en casa, os pasará… ¡ante un pan tan esponjoso no se resiste nadie! El toque de las nueces le da un gusto increible, si os encanta este fruto seco como a mi, veréis qué delicia de pan ….y si no, se las podéis cambiar por otros frutos que le irán de maravilla también, avellanas, coquitos, … Sólo añadir que, es tan fácil y rápido de hacer este suculento pan, que no merece la pena dejar de probarlo, y si lo probais, ¡repetiréis seguro!. Vamos con la receta..

Elaboración

  1. Preparamos un molde de plumcake de unos 26 cm. de largo, untado con mantequilla y con papel de hornear cubriendo el fondo.
  2. Echamos la harina sobre la mesa, mezclada con la levadura y le hacemos un hueco en el centro. Allí añadimos el huevo, el azúcar, las nueces troceadas y la mantequilla, que estará a temperatura ambiente para poder trabajarla mejor.
  3. Mezclamos con las manos los ingredientes, amasando suavemente con la ayuda de un poco de leche, hasta obtener una masa ligera.
  4. Colocamos la masa en el molde preparado, la tapamos con un paño y la dejamos reposar en un sitio templado una media hora.
  5. Pasado el tiempo de reposo, cocemos el pan en el horno, precalentado a 180 ºC, unos 40 minutos o hasta que lo veamos dorado y que se ha desprendido totalmete de las paredes del molde.
  6. Una vez fuera, y templado ya, lo desmoldamos y lo dejamos enfriar del todo antes de consumirlo.

Finalmente, os comento que, si os apetece endulzarlo un poco más (el pan, realmente, no es demasiado dulce) y, a la par, añadirle una decoración, podéis espolvorearlo con azúcar glass cuando ya esté frío. Yo no lo hice, como veis en las fotos, pero es otra opción que os propongo, sobre todo para los más golosos. Espero que os haya gustado la receta, ¡hasta pronto!

Encar