¡¡ Hola a todos !!

Hoy quiero contaros la receta de otro de los pasteles que hice, esta vez para la fiesta familiar, en el cumple de mi hijo Mario. Se trata de una tarta que combina estas deliciosas y archiconocidas galletas, con la textura suave, cremosa y deliciosa del queso mezclado con la crema de las galletas, la nata, la salsa de chocolate … ¡una delicia, vamos! Me pareció una buena opción para los peques… y también para los mayores, ¡como no!, y creo que no tardaré mucho en volverla a hacer, pues me gustó mucho el resultado.

Siento no poder ofreceros una foto mejor del corte. Esta vez no la pude cortar en casa para hacerle una foto “más posada” así que, a la hora que nos la tomamos en el cumple ya no había ni luz ni iluminación adecuada. Pero podéis creerme, el corte era consistente y estupendo, y la combinación de la base, con la masa del pastel y la cobertura estaba de muerte.

Os cuento ya cómo la preparé.

Elaboración

  1. Preparamos un molde desmontable de 18 cm. y comenzamos a elaborar el pastel, si es posible, la noche anterior.
  2. Quitamos la crema de las galletas Oreo clásicas y la reservamos.
  3. Molemos todas las galletas (sin la crema ya), excepto 8 mitades que usaremos después para la masa del pastel, por lo cual, las dejaremos reservadas. Mezclamos las galletas molidas con 85 gr. de queso y colocamos esta pasta en la base del molde, presionando y dejando una capa uniforme. Guardamos el molde en la nevera.
  4. Hidratamos la gelatina dejándola un rato en agua fría. Calentamos la leche y, fuera del fuego, le añadimos la gelatina bien escurrida. Mezclamos hasta que se deshaga y se mezcle, y reservamos y dejamos que temple.
  5. Montamos la nata y reservamos en la nevera.
  6. Molemos las 8 mitades de galletas que habíamos dejado aparte.
  7. Batimos con las varillas eléctricas el queso, la nata de las galletas reservada y el azúcar glas. Agregamos las 8 medias galletas molidas y la leche con la gelatina, y removemos muy bien. Finalmente agregamos la nata montada, mezclando con mucho cuidado hasta que se forme una masa homogénea.
  8. Echamos la mezcla anterior sobre la base de galletas en el molde y volvemos a meter en la nevera, al menos unas 3 horas y, si es posible, toda la noche.
  9. Al día siguiente decoramos el pastel. Para ello calentamos la nata hasta que casi rompa a hervir. La retiramos del fuego y la echamos sobre el chocolate y la mantequilla, troceados, en un bol. Tras un par de minutos, en los cuales el chocolate se irá derritiendo, removemos y mezclamos hasta formar una crema homogénea. Dejamos reposar en la nevera unos minutos hasta que coja un poco de cuerpo.
  10. Desmoldamos el pastel y lo bañamos con la salsa de chocolate que hemos preparado. Terminamos la decoración colocando las galletas Oreo doble crema a nuestro gusto. Lo dejamos en la nevera hasta la hora de servir y, cuando llegue el momento, ¡¡ a disfrutar !!.

Espero que os haya gustado y, ¡nos vemos en breve!, con más ideas fáciles, dulces y muuuuy ricas. ¡¡ Hasta pronto !!

Encar