Esta receta fue surgiendo a medida que iba haciendo. No tenía planificado nada, sólo unos moldes de mini cake por estrenar y ganas de hacer algo. Todo fue cuestión de rebuscar en armarios y nevera, y montar un puzzle con los ingredientes que fui sacando. El resultado no estuvo mal del todo…¡espero que os guste!

Elaboración:

Mini cakes:

  1. Precalentamos el horno a 170 – 180 º C.
  2. Echamos en un bol el yogurt, el aceite y el licor de frambuesa, y lo batimos. Poco a poco vamos agregando el azúcar mientras seguimos batiendo.
  3. Tamizamos la harina y la mezclamos con la levadura. Añadimos todo a la mezcla anterior en 3 ó 4 veces para que se integre bien, sin dejar de batir.
  4. Finalmente añadimos los arándanos deshidratados, y mezclamos todo.
  5. Untamos con mantequilla y harina los moldes de mini cakes, y repartimos la mezcla anterior en ellos, dejando al menos 1 cm vacío hasta el borde del mismo. Con las cantidades de esta receta nos dará para 6 moldes.
  6. Introducimos los mini cakes en el horno durante 20- 25 minutos, dependiendo del horno. En cualquier caso vigilamos la cocción y, en el último momento, cuando creamos que se pueden sacar ya, pinchamos los cakes con un cuchillo de punta para comprobar que sale seco (en caso contrario, dejar algún minuto más).
  7. Dejamos enfriar antes de desmoldar. Si es necesario, igualamos la parte inferior cortando lo sobrante con un cuchillo afilado.

Cobertura:

  1. Calentamos en un cazo la mantequilla y el chocolate, y vamos removiendo hasta que éste último se deshaga y ambos se integren. Apartamos del fuego.
  2. Agregamos la leche y la vainilla, y mezclamos. A continuación empezamos a añadir poco a poco el azúcar glas, batiendo constantemente hasta que se haya absorvido todo. Si es necesario, añadimos más de lo que indica la receta, hasta conseguir la espesura suficiente. Dejamos enfriar un poco.
  3. Distribuímos la cobertura sobre los 6 mini cakes y, posteriormente, adornamos con los arándanos trufados, colocándolos en el centro de cada mini cake, en los bordes, etc.

Bueno, espero que os haya gustado y que la hagáis pronto. Es una receta fácil, aunque exige un poco de tiempo, pero os aseguro que el resultado merece la pena, ¡por aquí no quedó ni uno!