Cuando Carlos, mi marido, vio este pastel por primera vez lo tuvo claro …” lo quiero para mi cumpleaños”. Bien, pues hace unos días llegó dicha celebración y aquí os presento el Marshmallow angel food cake que le preparé, basándome en la propuesta de Carme del blog Dulces Bocados, aunque cambiándole, con respecto a su receta, la cobertura, las cantidades de bizcocho y la decoración. Como os podéis imaginar, este pastel fue todo un espectáculo para mis niños también, un super pastel y rodeado de chuches… ¡el mismísimo paraíso! Os cuento ya cómo lo preparé.

Elaboración

  1. Comenzamos haciendo los bizcochos. Para ello preparamos 2 moldes desmontables de 20 cm. de diámetro untándolos con mantequilla y espolvoreándolos luego con harina.
  2. En un bol tamizamos la harina y en otro el azúcar.
  3. Batimos las claras, junto con la sal y las gotas de limón, buscando el punto de nieve. Cuando tengamos un merengue blando añadimos, cucharada a cucharada, el azúcar, batiendo a continuación de cada una. Finalmente añadimos la vainilla. Batiremos hasta conseguir una consistencia fuerte.
  4. Añadimos a las claras la harina, en 2 veces, y mezclamos a mano con mucho cuidado cada vez, utilizando una lengüeta de goma y buscando que no queden grumos.
  5. Echamos la masa en un molde y lo horneamos, en horno precalentado a 170 ºC, unos 25 minutos (como siempre, en función del horno, puede que requiera más cocción. A mi me llegó con este tiempo. Vigilad pinchándolo con un palillo).
  6. Repetimos los pasos anteriores para hacer el segundo bizcocho.
  7. Una vez fuera del horno, dejamos que se enfríe al menos 1 hora cada bizcocho, antes de desmoldarlos. Y para hacerlo les pasamos un cuchillo por el borde para que se despeguen totalmente del mismo.
  8. Pasamos a hacer el relleno, y para ello echamos todos los ingredientes en un bol y los batimos hasta que se integren todos y se forme una crema uniforme. Dejamos reposar la crema de queso en la nevera hasta que la vayamos a usar.
  9. En último lugar, preparamos la cobertura. Batimos, en primer lugar, la nata hasta que empiece a coger consistencia. Vamos echando los dos tipos de azúcar, poco a poco, mientras seguimos batiendo. Al final, cuando ya esté practicamente montada, agregamos los dos tipos de vainilla, batimos un poco más, y la dejamos reposar en la nevera hasta que vayamos a usarla.
  10. Finalmente, montamos la tarta. Para ello esparcimos de forma homogénea el relleno sobre uno de los bizcochos (en caso de usar sólo un bizcocho lo cortaréis en 2 partes) y le colocamos el otro encima. Cubrimos todo el pastel con la crema de nata, igualándola lo máximo posible y, finalmente, colocamos las nubes a nuestro gusto.

Como véis, el pasel no presenta demasiada dificultad en la elaboración, aunque sí exige dedicarle un poco de tiempo, digamos que unas 4 horas en total. Espero que os animés a hacerlo, la combinación de este bizcocho etéreo con las dos cremas y los marshmallow resulta deliciosa, y la presentación sorprende siempre. ¡¡ Hasta pronto !!

Encar