Hoy os propongo dos recetas en una y, tanto una como la otra, las podéis usar en otras elaboraciones o con otros acabados. Es decir, vamos a ser prácticos y a matar varios pájaros de un tiro, ¿qué os parece?

Comenzamos por la fruta confitada. En esta ocasión os hablo de la naranja, pero lo podríais hacer también con otras frutas. Como veréis, es muy fácil confitarla y se puede guardar en la nevera durante bastante tiempo para, cuando surja, utilizarla en bizcochos, cocas, roscón de reyes,..

En cuanto a las magdalenas, los dos tipos de naranaja le aportan un sabor y aroma exquisitos, y la textura no podía ser más esponjosa. Además, con la decoración de crema más el caramelo/naranja, resultan bonitas y vistosas. Sin embargo, si no las queréis tan calóricas y “complejas”, las podéis hacer sin la crema e, incluso, sin la naranja confitada, os aseguro que siguen estando deliciosas.

Sin más, espero que os sea útil esta receta y os animéis con ella, o con cualquiera de los usos y variaciones a los que se presta. ¡Vamos allá!

Elaboración de la naranja confitada

  • Ponemos un cazo al fuego con el agua y el azúcar y, cuando empiece a hervir, introducimos en él la naranja, previamente lavada y cortada en rodajas. Cuando vuelva a hervir, bajamos el fuego y la dejamos cocer a fuego mínimo (que burbujee levemente) unas 2 horas, hasta que la pulpa se vea brillante.
  • Podemos utilizar la naranja en cuanto esté fría, o guardarla en el frigorífico, en un bote bien cerrado, para usarla en las próximas semanas (se conserva bien de ese modo).

Elaboración de las magdalenas

  • En un bol batimos la mantequilla con el queso, el azúcar, la ralladura y los huevos hasta obtener una crema.
  • Mezclamos la harina con la levadura y el bicarbonato, y tamizamos la mezcla sobre la crema para, posteriormente, mezclarlas con cuidado. Añadimos una de las rodajas de naranja confitada troceada a la mezcla, y removemos suavemente de nuevo.
  • Disponemos 12 capacitos de papel en un molde múltiple para magdalenas, y los rellenamos con la mezcla sin llegar al borde de los capacitos. Por encima echamos la otra rodaja de naranja confitada troceada.
  • Cocemos las magdalenas en el horno precalentado a 175 ºC, a nivel medio, unos 25 minutos. Luego, las dejamos enfriar sobre una rejilla.
  • Preparmos la cobertura batiendo los dos tipos de queso con el azúcar glass hasta que se integren en una sola crema. Con una manga pastelera de boquilla en forma de estrella, adornamos las magdalenas con formas circulares.
  • Cortamos la rodaja de naranja confitada en formas triangulares. Calentamos el azúcar hasta formar caramelo y, sobre una placa pintada con aceite de girasol, formamos dibujos con el caramelo ayudándonos de una cucharilla del café para dosificarlo en hilos finos.
  • Colocamos sobre la crema los triángulos de naranja y las formas de caramelo y, ¡a disfrutar!

Espero que os haya gustado. ¡Hasta la próxima!

Encar