¡¡ Muy buenas !!

Hace unos días os enseñaba la foto de éstas magdlaenas en Facebook y, como lo prometido es deuda, ¡aquí está la receta!.

Si seguís a pies juntillas los pasos, cantidades y temperaturas, os saldrán unas eponjosas, jugosas, ricas y muuuuy altas magdalenas. Bueno, como las que véis, …. ¡estaban  requetebuenas!

Os cuento ya cómo hacerlas.

Elaboración

  1. Lavamos y rallamos la piel de los dos limones.
  2. Mezclamos la harina, la levadura y la sal, y los tamizamos. Le agregamos la ralladura de limón.
  3. En un bol, batimos los huevos con el azúcar hasta que su volumen se duplique.
  4. Agregamos a la mezcla anterior, poco a poco, la leche y, a continuación, el aceite, mientras seguimos batiendo a una velocidad más lenta (o con un batidor manual).
  5. Añadimos ahora la mezcla de harina, paulatinamente, y seguimos batiendo de la misma forma hasta que se forme una mezcla homogénea, sin grumos. En ese momento, batimos un par de minutos más a velocidad más rápida (con la batidora de nuevo, si lo hemos hecho manual).
  6. Tapamos la mezcla anterior con papel film o con una tapa ,y la dejamos reposar en la nevera, al menos, una hora (si queréis toda la noche).
  7. Pasado el tiempo de reposo, precalentamos el horno a 250 ºC durante unos 20 minutos.
  8. Sacamos la mezcla de la nevera y la batimos de nuevo con un batidor manual.
  9. Repartimos la masa en los papelillos de magdalena, llenando las 3/4 partes. Si queréis podéis poner algo de azúcar, por ejemplo, en la superficie.
  10. Horneamos, a 210 ºC, unos 12-15 minutos. Si los moldes son grandes, como los míos, necesitaréis unos minutos más de horneado, concretamente a mi me hicieron falta 20 minutos. Cuando veáis que han subido suficiente y que ya tienen un color dorado, es decir, cuando penséis que ya están cocidas, abrid el horno (sin miedo, no se bajarán..) y pinchadlas con una brocheta para comprobar que ésta sale limpia y seca; si no es así, las dejaremos unos minutos más.
  11. Una vez fuera del horno, dejamos enfriar las magdalenas a temperatura ambiente.

Para terminar os comento también que, si pensáis que es mucha masa y no queréis hacer tantas magdalenas, la podéis congelar sin problema y usarla más adelante. Espero que os haya gustado y, si las hacéis, ¡ya me contaréis! La receta está basada en la de Xabier Barriga.

¡¡ Hasta pronto !!

Encar