Hoy os propongo, de nuevo, unas galletas fáciles, rápidas y muy ricas. Nunca había utilizado copos de avena para hacer galletas y, realmente, tengo que decir que la textura resultante me encanta. En combinación con el praliné, más el toque del cacao, como os podéis imaginar estas pastitas están más que buenas, y así lo constató el catador oficial de galletas de mi casa, mi hijo Mario. Después de merendar su bocadillo de chorizo, un plátano y un zumo, se comió dos, y quería más… es decir, estaba en plena “fase gula” de: “ya estoy lleno, pero con éstas puedo.. aunque al final acabe con dolor de tripa “. Él se tuvo que esperar al desayuno, y a vosotros os propongo que, para el de mañana mismo, os aventuréis con esta receta, ¡ya veréis qué ricas!

Elaboración

  1. Preparamos 2 bandejas de horno forradas con papel sulfurizado o untadas con mantequilla.
  2. En un bol batimos la mantequilla con el azúcar hasta que se forme una masa ligera y esponjosa.
  3. Añadimos el huevo y batimos. A continuación, agregamos los copos de avena, la leche y la esencia de vainilla, y seguimos batiendo hasta obtener una pasta homogénea.
  4. Tamizamos la harina, mezclada con la levadura y el cacao,  por encima de la pasta y lo mezclamos todo con una cuchara de madera. Finalmente, agregamos el praliné troceado.
  5. Con ayuda de dos cucharas, hacemos bolitas de la pasta y las vamos colocando en las bandejas, con cierta separación entre ellas, pues la masa se extenderá bastante.
  6. Cocemos las masitas, en horno precalentado a 180 ºC, unos 15 minutos. Una vez fuera, las dejamos enfriar en una rejilla metálica antes de pasar a degustarlas.

Sólo añadiros que, por supuesto, si os gusta más el chocolate, podéis sustituir el praliné por él. Seguro que están igual de buenas, ¡hasta pronto!

Encar