Elaboración:

  1. Dejamos la mantequilla a temperatura ambiente para que se ablande. Trabajamos la mantequilla ablandada con el azúcar lustre y la vainilla.
  2. Añadimos el huevo y mezclamos hasta que la masa quede homogénea. Incorporamos la harina y mezclamos hasta obtener una bola, sin trabajar demasiado la masa.
  3. Separamos la bola en dos. Incorporamos el cacao tamizado en  una mitad, y guardamos las dos masas en frío durante 15 minutos.
  4. Extendemos la masa blanca dejándola con 2-3 mm de grosor y dándole forma rectangular (21 x 15 cm), y la de cacao con dimensiones algo menores a la anterior (20,5 x 14,5 cm). Colocamos el rectángulo de cacao sobre el de vainilla a lo largo y enrollamos sin dejar espacios entre ambas masas. Rebozamos el rollo en azúcar blanquilla.
  5. Cortamos rodajas de unos 3 mm de grosor y las disponemos sobre una placa de papel sulfurizado. Horneamos a 180 ºC hasta que adquieran una ligera coloración (de 15 a 20 minutos).

Os comento un truco para facilitar el trabajo: utilizar una hoja DIN A4 doblada por la mitad para formar los rectángulos. Esta receta está basada en una propuesta del libro “Recetas básicas de chocolate”. ¡Qué la disfrutéis!