Este fue el segundo pastel que preparé para el cumpleaños de mi hijo Pablo. Tanto la decoración como las fotos las hice un poco deprisa y corriendo así que, ni una ni otra me acababan de convencer…. pero como para muchos de los asistentes al cumpleños fue la estrella de la celebración, lo más rico de todo, me he decidido, finalmente, a publicar la receta, y aquí la tenéis. La idea original la saqué de Food and Cook, aunque le he cambiado algunas cosas.

Elaboración

  1. Tamizamos la harina y la echamos en un bol  junto con  la levadura, el bicarbonato, la sal y la canela, y lo mezclamos todo.
  2. En otro bol batimos los huevos con el azúcar hasta que se integren y quede una masa blanquecina. Agregamos el aceite y la esencia de vainilla, y seguimos batiendo hasta obtener una mezcla homogénea.
  3. Mezclamos los contenidos de ambos boles, los ingredientes líquidos con los secos y removemos hasta conseguir una masa ligera. Añadimos la zanahoria, las nueces picadas, la piña troceada, y lo mezclamos todo hasta formar una masa homogénea.
  4. Untamos un molde rectangular o uno redondo de 23 cm., volcamos la preparación en él y la cocemos, en horno precalentado a 180 ºC, aproximadamente 1 hora, o hasta que pinchemos con un palito y éste salga limpio.
  5. Para preparar el relleno y cobertura echamos en un cuenco la mantequilla a temperatura ambiente y el queso crema, y los batimos hasta que quede casi montado. Poco a poco vamos agregando el azúcar glass y el extracto de vainilla, mientras seguimos batiendo, hasta que se forme una masa homogénea, sin grumos. Finalmente agregamos a la mezcla la nata, que habremos montado a punto de nieve previamente, en varias veces mientras removemos suavemente para que se integre.
  6. Una vez fuera del horno, dejamos enfriar el bizcocho y lo cortamos en dos capas. Colocamos una capa de bizcocho en la fuente, la cubrimos con otra de crema y le colocamos encima la segunda parte del bizcocho. Cubrimos todo con la crema restante y adornamos con los pistachos picados y las bolitas de chocolate blanco. Dejamos la tarta reposar en la nevera, al mínimo una hora, antes de pasar a degustarla.

Bueno, espero que os haya gustado mi segundo pastel de cumpleaños, estaba realmente rico, no dudéis en hacerlo en cuanto tangáis ocasión. ¡¡ Hasta pronto !!

Encar