Hoy os traigos estas pastas que resultan perfectas para combinar con un buen café, té … y, por supuesto, con una buena compañía. Son ligeramente crujientes por fuera y blanditas por dentro y, como véis en los ingredientes y la elaboración, muy asequibles y facilísimas de hacer. Así que ya sabéis, ¡no hay excusa para dejar de probarlas! Espero que os gusten.

Elaboración

  1. En un bol tamizamos el azúcar glass.
  2. Batimos las claras a punto de nieve en otro recipiente y, poco a poco, vamos añadiendo a las mismas el azúcar tamizado. Quedará una mezcla consistente pero suave.
  3. Agregamos las almendras molidas a la claras, poco a poco, y ayudándonos de una espátula para ir mezclándolas. Tenemos que intentar que las almendras se vayan integrando en la mezcla de claras sin que éstas se bajen, para lo cual haremos movimientos suaves y circulares.
  4. Echamos la masa en una manga pastelera con boquilla un poco gruesa y formamos las caracolas sobre una bandeja de horno forrada con papel sulfurizado.
  5. Cocemos las caracolas, en el horno precalentado a 180ºC, unos 10-12 minutos.
  6. Una vez fuera las dejamos enfriar y las espolvoreamos con azúcar glass antes de servir.

Bueno, una receta fácil dónde las haya, y ¡qué rica!, y si no ya me contaréis si os animáis con ella. ¡¡ Hasta pronto !!

Encar