Las ciruelas son una de las frutas que da más juego en la cocina, por su riquísimo sabor, por su colorido, por la jugosidad que aportan… Aprovechando las fantásticas ciruelas que tenemos a día de hoy en el mercado, el pasado fin de semana preparé este bizcocho de queso y frutos secos relleno para una reunión familiar y, afortunadamente (no lo había hecho anteriormente, cualquier cosa podía pasar..) salió estupendo y nos encantó a todos. Así que no me queda más remedio que contaros ya cómo lo podéis hacer, y animaros a que os pongáis con él cuanto antes porque estoy segura de que os va a encantar.

Y, ¡¡por cierto!! …. Con esta receta me despido de vosotros durante unas semanas. Toca descansar, desconectar, dar paso a otros hobies un poco aparcados últimamente, al tiempo tranquilo con la familia, … ¡y a lo que surja! Espero volver con la pilas super cargadas y, sobre todo, espero que vosotros disfrutéis también de estos días, y os deseo de todo corazón un feliz verano y unas estupendas vacaciones para los que vayáis a emprenderlas en breve.

Elaboración

  1. Preparamos un molde para bizcochos de 23 cm. de diámetro engrasado y forrado con papel de hornear.
  2. Batimos el queso, la mantequilla, los huevos, la vainilla y el azúcar en un bol hasta que se forme una mezcla homogénea.
  3. Incorporamos la harina, la almendra molida y las avellanas a la mezcla anterior y removemos.
  4. Pasamos la mitad de la mezcla, a cucharadas, al molde que hemos preparado. A continuación distribuimos la mermelada, ayudados de una cuchara de nuevo, encima de la mezcla  Os recomiendo poner, al menos, seis cucharadas, pues yo puse cuatro y “se perdió” un poco el relleno). En último lugar pasamos la otra mitad de la mezcla formando una capa sobre la de mermelada.
  5. Distribuimos los cuartos de ciruelas frescas, bien lavadas y con piel, por encima, y lo espolvoreamos con el azúcar moreno.
  6. Cocemos el bizcocho, en horno precalentado a 180 ºC, durante 1 hora y 15 minutos, aproximadamente, hasta que haya crecido lo suficiente, se haya dorado y las ciruelas se hayan caramelizado. Comprobaremos que está cocido pinchando con un palito de brocheta y viendo que sale limpio.
  7. Una vez fuera del horno, y tras unos minutos, lo desmoldamos y le dejamos enfriar sobre una rejilla.
  8. Aprovechando el calor del horno metemos unas cuantas almendras laminadas durante unos minutos hasta que se tuesten un poco.
  9. Para terminar, decoramos el bizcocho con las almendras y el azúcar glas.

Espero que os haya gustado la receta de hoy… ¡¡ Nos vemos en Septiembre !!

Encar