Porque no siempre tiene una las fuerzas que quiere para lo que quiere, últimamente no estoy publicando todo lo que me gustaría. Espero que me disculpéis los que seguís el blog y espero también, en breve, volver a recuperar el equilibrio y el ritmo de publicación de siempre. De momento, ¡vamos con la receta de hoy!

Desde que lo hice os aseguro que la lima se ha convertido en mi sabor preferido en cuanto a bizcochos, ¡me ha encantado!. La combinación con las zarzamoras le aporta una jugosidad y un toque de sabor realmente delicioso, teniendo en cuenta, además, que la textura de este bizcocho, gracias a la nata extracremosa, es muy suave y agradable. Y finalmente, la crema de queso como colofón para este bizcocho,.. ¡buenísimo!, no dejéis de hacerlo, os va a encantar.

Elaboración

  1. Untamos un molde rectangular de 30 x 18 cm. con mantequilla y lo espolvoreamos con harina.
  2. En un bol batimos la mantequilla, a temperatura ambiente, junto con el azúcar blanquilla, hasta que se integren y se forme una crema homogénea.
  3. Agregamos los huevos, uno a uno, mientras batimos constantemente. No añadiremos el siguiente hasta que el anterior se haya mezclado perfectamente.
  4. Añadimos la creme freîche y seguimos batiendo. Añadimos también el zumo de la lima y batimos de nuevo.
  5. Tamizamos la harina junto con la levadura y la sal. La incorporamos a la mezcla anterior, junto con las ralladuras de lima, poco a poco, mientras movemos la masa con unas varillas para que se vaya integrando todo paulatinamente.
  6. Vertemos la mezcla en el molde y le incorporamos 3/4 partes de las zarzamoras. Las vamos hundiendo en la masa con cuidado y las distribuiremos de forma homogénea.
  7. Cocemos el bizcocho en horno precalentado a 175-180ºC durante unos 30 minutos. Antes de sacarlo comprobamos con un palito si éste sale limpio, en caso contrario lo dejaremos unos 5-7 minutos más.
  8. Una vez fuera, esperamos unos minutos antes de desmoldarlo y dejarlo enfriar del todo en una rejilla.
  9. Batimos el queso crema con la nata y el azúcar glas y, con la ayuda de una manga pastelera, decoramos a nuestro gusto el bizcocho. Colocamos encima el resto de zarzamoras y ¡¡ a disfrutar !!

Espero que os haya gustado y lo pongáis en vuestra lista de “pendientes” porque es una maravilla, el bizcocho más rico que vais a probar, ¡no se puede dejar pasar!

¡¡ Hasta pronto !!

Encar